Siempre hacemos nuestras reglas, pero el asunto es que en esta ocasión faltaba a mis propias reglas. Que bueno y a la vez jodido, mis intereses siempre van mostrados hacia personas con una diferencia de edad notable, esa vez fue un menor.
Alguien cortado por la misma tijera que me corto a mi, muchas similitudes, y lo sorprendente ¿Cómo alguien menor que yo puede saber tanto como yo? Ironías de la vida, todo fue propiciado por un buen deseo que se cocinaba de hace tiempo, quizás también mi mente maquiavélica lo tenia planificado, pero no tan perfecto y tan relajado. Sucedió cuando tenia que suceder.
Todo empezó con su mirada picara que me incitaba a pensar mil cosas, el alcohol y la noche eran ilimitados, eso permitió que cada quien estuviera relajado y esa mirada picara me diera rienda para disponer de mi y de él, mientras conversaba me picaba el ojo y sacaba su lengua, algo que me pone en las nubes por segundos.
Luego de horas con mucho alcohol en el organismo llego el momento, y estando en casa me tomo por la espalda y me dijo “te quiero penetrar” sin duda alguna toda la ropa que podíamos tener encima fue tirada al suelo y por primera vez veía su cuerpo desnudo, delgado el muchacho pero excitante, me lo lleve a la ventana y ahí lo arrecosté mientras me penetraba y me apretaba por la espalda, yo estaba muy excitado y rascado sentía como su verga entraba y salía de mi y ambos estábamos tan complacidos de que sucediera.
Luego lo hicimos en el piso mientras yo estaba sobre el sintiendo aquella gran verga dentro de mi, no existía dolor, solo placer y mucha satisfacción, tenia libertad de gemir y de gritar como tanto me encanta, luego nos fuimos a duchar, el agua fría me activo y me puso despierto para saber lo que vendría.
Nos fuimos a la cama y con la luz apagada pude ver como se puso sobre mi, bajo su cara y comenzó a hacerme oral, de la manera tan rica que puede hacerlo un buen gay, luego me puso de lado y comenzó a penetrarme me ponía de cualquier manera y yo gritaba mientras me movía, él me tocaba y le daba mas duro, no quería que saliera sino que estuviera adentro, en el momento que quiso acabar lo hizo en mi cara y me sentí bien complacido de como todo su semen corría por mi cara.
Luego dormimos y fue mas placentero tenerlo a mi lado y poder dormir agarrando su verga grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario