miércoles, 30 de marzo de 2011

Una tarea de geografía…

Hurgando en mi mente encontré sutiles recuerdos de aquellas experiencias iniciales que marcaron mi identidad sexual… Aquellas que dejan de estar hasta que de repente alguien toca una tecla y saltan… 

Aproximadamente eran días de abril, una tarde como las de hoy día, mucho calor, mucha luz, el trabajo de geografía que se debía hacer en parejas para entregarle a la maestra de sexto grado, no se porque me moleste en hacer pareja con uno de los niños mas mala conducta de la clase, yo siempre fui un niño bonitico y muy modosito nunca me andaba con malas juntas en la escuela, al menos en la escuela.

Aquella tarde fue a casa el niño mala conducta junto con otro niño, que en aquel entonces era un niño tan gay como yo, el niño gay hacia pareja con mi prima y yo con el mala conducta. Esa tarde mi mama vino a casa a almorzar, y luego se fue a trabajar terminamos el trabajo como a las 2 de la tarde y cuando el compañero de mi prima y el mala conducta decidieron partir mi prima y yo los acompañamos hasta la parada, donde el mala conducta y yo decidimos devolvernos a buscar no se que cosa en mi casa.

Recuerdo que le di agua, y tuvimos una pequeña conversación no se de que, mientras el metió su mano en mi pantalón sintiendo mi vello púbico, yo lo toque y vi que tenia una erección, una erección de un niño de 12 años que no tenia vello púbico, sin embargo tenia muy buena verga…

Detrás de la puerta trasera de mi casa sucedió todo, unas buenas mamadas, recuerdo que él lo hizo muy bien en mi, sabia como hacerlo, era obvio que tenia experiencia. Yo le cumplí haciéndolo de rodillas, cosa que no hago en dicha posición de hace mucho tiempo, nos hicimos el beso negro, algo que en tal momento no tenia ni idea de cual seria su nombre. Yo lo penetre y realmente no me dio tal emoción, sin embargo, cuando él lo hizo en mi fue excelente, sabia lo que hacia sin tener vello púbico, fue intenso para la época, la irritación en mí duro como una semana, mucho dolor, pero igual lo disfrute.

Después de la intensa jornada la vida siguió, jamás se repitió y aunque él lo quiso no volví a darle la oportunidad, salimos de sexto grado y jamás socializamos pese a que a veces nos encontramos en la calle y nos vemos con esa mirada de “se lo que sucedió aquella vez en tu casa”, acompañada de aquellas ganas de fondo donde nos gustaría repetir el acto de nuevo.

Aunque hoy en día es un bajo fondo, se mantiene muy bien, un moreno con buen cuerpo y buena verga, capaz de dar placer y dolor, lastima que ya no haya tanta confianza ni contacto como en aquel entonces, sino la historia se repetiría en múltiples ocasiones…

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