miércoles, 14 de marzo de 2012

Esa noche entre vodka y una excelente cena

Aquella tarde me encontraba sin nada que hacer y de repente recibí una llamada de él, quería ir a casa de mi amiga, el único sitio donde me siento refugiado, el único lugar de mi que a él le faltaba por conocer y tener detalles vivos referentes a mi vida. No quería su presencia ahí, siempre lo evite pero el momento había llegado y su insistencia era notoria, para mi fue inevitable hacer una negación, aun mas al momento de decirme que estaba a 3 cuadras.

Aquella tarde comenzó amena, dándose a conocer con mi amiga después de mas de un año, para luego pedirme que lo llevara al supermercado porque quería cocinar. Esa noche hizo una excelente cena, mientras lo veía cocinar disfrutaba de una copa de vino y saboreando el vino lo veía de espalda en la cocina, imaginando todo lo que sucedería esa noche. Estaríamos juntos, tendríamos mas de lo que siempre tenemos, en el balcón que tanto me encanta tener sexo, con quien tanto me fascina tenerlo, desinhibirme con el único hombre que siempre quise estar en ese balcón.

La cena estuvo excelente, ver que el hombre que me despierta sensaciones únicas cocinaba me daba un inigualable morbo, solo quería tomarlo por la espalda y morderle el cuello mientras me volteaba y me montaba sobre el mesón y me besaba desesperadamente. Mi amiga debió salir a eso de las 12 de la madrugada, él y yo nos quedamos solos, y lo primero que hice fue irme con él al balcón mientras lo besaba despacio acariciaba suavemente su espalda, sus manos estabas en mis nalgas pero a los 5 minutos ya tenia su verga en mi boca. La saboreaba tanto, mi lengua la recorría de abajo hacia arriba y luego con mucha suavidad succionaba su glande. Después de disfrutarme su verga le pedí que me penetrara en aquel balcón donde siempre lo había querido hacer con él, con mi espalda desnuda y mientras veía al edificio del frente, le encantaba, halaba mi cabello y apretaba duro mi espalda.

Mi amiga llego como a la hora de haber salido y la vodka nos seguía acompañando a los 3, en su momento mi amiga decidió acostarse, dejándonos en la sala y concediéndole el permiso completo a mi nudismo. Estuvimos toda la noche teniendo sexo de maneras habidas y por haber, él quería dormir y yo no se lo permitía, quería disfrutarlo, quería su verga dentro de mi, cosa que no es extraña. Aprecie su cuerpo mientras dormía, pude morderlo, besarlo, lamerlo, tocarlo, chupar su verga una y otra vez, recostarme y simplemente dormir a su lado…

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