Esa mujer que no sale porque su marido esta por llegar, esa que no habla con la vecina porque su esposo no le gusta, esa que no estudia porque es mejor atenderle al marido.
Siempre las mujeres sufren de ese instinto de sentirse dominadas, sin embargo, el problema no esta sino cuando ya eso se hace un habito. Vivir solo al ras de otra persona es imposible, siempre traerá conflictos, siempre habrá un punto de explote, será así.
Aunque parezca mentira darle prioridad a otra persona antes de ti y tus obligaciones se volverá una costumbre, para ambas partes, y lo peor de la situación es que cuando tu decidas deshacerte de esa prioridad y te establezcas como tu principal prioridad serás el malo del cuento, sí, el malo o la mala pues, sucede que no se trata de eso, y el punto esta en sentarse a sacar cuentas y analizar cuantas veces dejaste de hacer algo solo para evitar a esa persona, o por el simple hecho de evitar una discusión con esa persona. Aun mas cuando esa persona jamás dará su brazo a torcer, pretendiendo que eternamente vivas a su lado rindiendo pleitesía, tolerando maltratos, humillaciones, diferencias y sobre todo malos ratos.
De nada sirve, ¿y el amor?, el amor suele ser algo (para mi hoy en día), complementario, que viene acompañado de tranquilidad, respeto, armonía, buen sexo, buenas experiencias, buenos momentos, fidelidad y sobre todo, el tiempo. Y creo que cuando hay amor de verdad, no debe priorizarse nada, las cosas fluyen sin necesidad de forzar ni obligar, quizás esa persona ascienda en tu escala de prioridades, pero nunca pasara a estar en tú escala de prioridades antes de ti.
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